QUIERO SER EL MEJOR LÍDER I: VISUALIZAR LA META
En el boletín pasado le informé que a partir de esta fecha empezaría el primero de una serie de 5 artículos relacionados con las principales habilidades que debe desarrollar una persona que quiera ser mejor líder en la posición de mando que ocupa y qué podría hacer para cultivar cada una de ellas. El día de hoy me voy a referir a la primera y es la capacidad de imaginar con claridad la meta a lograr.
En el campo del deporte esta es un requisito especial para los deportistas de alto rendimiento. La potente programación mental que realizan para llegar a la meta, imaginándose con detalle la forma de hacerlo. Hace poco leía la biografía de Greg Lemond, toda una leyenda en el mundo del ciclismo por haber sido el primer norteamericano en romper los records registrados por los ciclistas europeos. Llegó a ser identificado como “el monstruo del ciclismo”.
Muchos de las estrategias utilizadas en el campo del deporte, se han trasladado al mundo de los negocios. Una de las más conocidas es el coaching. ¿Por qué no entonces también adoptar el modelo deportivo al mundo de los negocios y las organizaciones? A continuación le propongo una serie de recomendaciones y recursos que le servirán para cultivar este primer hábito.
Cuando se proponga una meta sea especifico. Defina muy bien su meta en cantidad, tiempo, porcentaje, etc., es decir, especifíquela muy bien. Si Usted es vendedor, en vez de proponerse “aumentar la cartera de clientes”, mejor propóngase aumentar su cartera de clientes en un 10% cada 3 meses. Si Usted es líder de proyecto en su empresa y le han encomendado desarrollar una cultura de servicio al cliente en su organización, busque los indicadores que le servirán de guía para saber si está logrando el resultado, por ejemplo, no diga: “aumentaré la satisfacción del cliente”, sino pregúntese, ¿cómo puedo medir la satisfacción del cliente? Establezca las formas, búsquele una métrica y vaya tras ese resultado. Lo mismo aplica si desea lograr una meta personal, no diga, “quiero tener un auto nuevo”, sino más bien dígase “quiero tener un carro nuevo de X marca en 6 meses”. Y en seguida póngase en acción para lograrlo (este será tema de conversación en la parte III de esta serie).
Visualice su meta todos los días. La idea es lograr que se programe mentalmente para que su cerebro se convierta en un radar que incluso, de manera inconsciente, esté detectando caminos, atajos y formas de llegar a la meta, aún cuando los demás no lo ven. Haga ejercicios de visualización y/o meditación que le instalarán en su cerebro los mecanismos que le permitan llegar al resultado lo antes posible y deléitese haciendo esta actividad.
Haga tarjetas con descripción de sus metas. Elabore una descripción precisa de cada una de sus metas profesionales (ó personales) y léalas todos los días cuando Usted se despierte y cuando se vaya a dormir. Cinco minutos en cada sesión será suficiente.
Haga su libro de metas. Esta estrategia es recomendada por Jack Canfield, célebre conferencista motivacional en Estados Unidos. La idea es que Usted ubique cuáles son las señales que le indicarán que ha logrado su meta. Entonces, haciendo uso de la tecnología moderna (fotomontajes, fotografías, internet, o de la forma más creativa que Usted tenga en mente) elabore un libro ó álbum en donde pegue fotos, artículos, etc. de situaciones como si ya hubiera conseguido su propósito. El mismo Jack Canfield comenta que, antes de ser escribir su libro “Caldo de pollo para el alma”, encontró un artículo en el periódico que hablaba de un personaje que había logrado vender un determinado número de ejemplares en poco tiempo, convirtiéndose su obra en un best seller; lo que Canfield hizo fue recortar dicho artículo y le cambió el nombre de ese personaje por el suyo; asimismo, en todas las secciones donde aparecía el título del libro lo cambió por el suyo, es decir, “personalizó” todo lo que pudo en el reportaje y luego lo fotocopió y lo pegó por todas partes en su casa como recordatorio de lo que quería lograr. El final feliz la gran mayoría de Ustedes ya lo conoce: se ha convertido en un líder motivacional a nivel mundial. El punto al que quiero llegar aquí es que hay qué encontrar maneras creativas de visualizar el logro de su meta para que esté siempre entusiasmado y descubriendo en su medio ambiente los recursos, circunstancias y personas que le acercarán a ella.
Céntrese en su meta y no en lo que le motiva a ella. Con frecuencia, se comete el error de que en lugar de centrarse en el en deseo o meta misma, los ejecutivos se centran en la situación contradictoria que genera ese deseo o meta por lo que se pierden recursos personales que podrían acercarle al resultado que busca. Por ejemplo, vamos a suponer que Usted es gerente administrativo de una empresa. Entre las tareas que le tienen encomendadas es lograr la reducción de costos de determinada unidad de negocio. Si por alguna razón se topa con trabas en el camino y no está logrando lo que la empresa le pide (y que también Usted desea lograr) o lo está logrando con dificultad, es probable que entonces su atención se centre en evitar que su jefe le llame la atención o le despidan. Entonces Usted busca a toda costa bajar los costos pero no por estar comprometido con esa meta, sino por miedo a ser regañado o despedido. A partir de este momento Usted empezará a experimentar una serie de emociones negativas que reducirán su capacidad de descubrir en el medio ambiente los recursos para lograr su propósito; en cierto modo, las emociones negativas inhiben su capacidad cerebral y empezará a tomar decisiones que le alejarán del resultado que busca. Recuérdelo siempre: céntrese en su meta y no en lo que quiere evitar con ella.
A estas alturas ya se habrá dado cuenta que visualizar la meta con claridad implica un gran compromiso con el resultado. Una gran pasión por él. Y, hasta cierto punto, cierta adicción al reto. Recuerde que le estoy dando herramientas no para ser un líder, sino para ser el mejor líder. Me gustaría que dijeran de Usted no solo que es un buen ejecutivo, sino que es el mejor, que sobresalga, que brille de entre todos los demás. Todo gran logro en la vida requiere disciplina. Elija cualquiera de las herramientas que le acabo de mencionar y empiece a ser el arquitecto de su propio destino.
Si tiene preguntas o comentarios qué hacerme por favor, hágamelo saber a lebarrios@barriosconsultores.com.mx
Y recuerde que en nuestro siguiente boletín abordaremos el tema “El poder de la determinación”, como parte de esta serie. ¡Le deseo mucho éxito!!!
